Bueno, al fin parece que me atrevo con esto. Las espectativas estaban por las nubes y digamos que el resultado estuvo a la altura. De eso no cabe duda. Pero…
Llegada TARDE. El trabajo tiene esas cosas, me pierdo MGMT. Mierda.
Iré a verlos a Londres en noviembre, así que no todo está perdido. Mi amigo Fruco me asiste en esta pequeña miseria.
Me reafirmo en que si no has comprado la entrada con la suficiente antelación, cómprala en taquilla; evitas una cola del mil y la adquieres en el momento.
Llegada directa para ver un poco de Notwist (en adelante para links “Preparando Primavera Sound - Jueves“). No está mal pero no mató. Casi sin saber de qué va decidimos ir a ver el nuevo escenario al final del puente de las placas solares. Health. Increíble directo. Tengo un post preparado acerca de tamaños grupos experimentales.
Tras su erupción, vamos a prepararnos para Public Enemy. Grandes sin duda, aunque poco trillados en mi discografía. Los amigos no paran de llegar y las conversaciones me despistan.
Tras ellos, Portishead. Auténticos cabeza de cartel del festival que no defraudan en absoluto a un servidor. Un sonido impecable para un repertorio que la historia recordará siempre.
Una visita a los kebabs y De La Soul. Puedo decir que me aburrí un poco. Eso me proyectó a Boris, tremendo sonido en la distancia.
Tras ellos, deambular bastante, Vampire Weekend unos minutos y desembocadura en otro de los platos fuertes: Midnight Juggernauts. Realmente recomiendo este grupo a quien quiera un verano cargado de beats.
A partir de ahí, poco más que contar que no entre en lo personal.
Mi humilde conclusión es que este tipo de festivales es una de las cosas más interesantes que se pueden hacer para asomarse de vez en cuando a lo que está sucediendo en este planeta desde un punto de vista cultural-semi-mainstream.
Siento el retraso!